El naufragio del Wateree
QUE NUESTRO país es territorio de cataclismos, terremotos y maremotos no es necesario repetirlo. Sobradamente sabemos que pertenece al llamado “semicírculo de fuego del Pacífico”, cadena de volcanes subterráneos y submarinos extendida desde el Japón. Dentro de la innumerable serie de calamidades sísmicas que han azotado a nuestro país, existe una que dejó como recuerdo histórico el casco de un barco sobre el lomo de un cerro. Es la historia del “Wateree”. Todos los geólogos del mundo coinciden en que la desconcertante constitución geográfica de nuestro país parece indicar que este se formo con el desborde de una horrenda erupción volcánica o tal vez de un cataclismo que sumergió a un continente en el pacifico e hizo emerger la cordillera de los Andes, cuyas cumbres eran antiguas islas. La secuencia de desierto, volcanes, islas, ventisquero, desparramados al lado poniente de la cordillera de los Andes forma un conjunto pintoresco equilibrado sobre un caprichoso zócalo que se suspe...